lunes, 27 de enero de 2020

El desgarro de pensar


Mientras se ha persistido en perfeccionar durante siglos el arte del maquillaje en la historia de la humanidad, infectándola desde una multiplicidad de caudales, lo cierto es que dicha tendencia permanece constante e incluso potenciada hasta hoy, siendo el pilar fundamental la certeza y el determinismo que sostiene cada concepción. Si ha de considerarse una estrategia que contiene un astuto camuflaje en el último siglo, es la suavidad con que se pretende construir el resguardo humano, pues ¿no será precisamente el resguardo el inconveniente esencial que nos imposibilita acceder al pensar?
En ruinas han quedado aquellos relatos colosales que saciaban angustias y desolaciones, que brindaban cobijo a multitudes, aún así, las brasas de dichas ruinas continúan susurrando con nuevos disfraces, donde llega un punto del camino que exige  que el pensar se desactive para entregarse a abrazar los encantamientos de las ofrendas que incluyen a las humanidades y sus vinculaciones íntimas: nostalgias culturales, tecnologías, identidades de tribu, sistemas de funcionamiento social o religiosidades periféricas, todas estas son algunas de un inmenso abanico ecléctico que sosiega y enclaustra la existencia en negación a la apertura abismosa. Se ha cultivado el salto constante y masivo de entretenimientos, a su utilización desde en un solo ritmo y sentido, del cual también se genera un soporte y un efecto en la forma en que se transita el habitar humano. Con la necesaria disposición de reconocer esta colorida y pantanosa “realidad”, es posible acceder a un espacio más profundo, por ende, más amplio y desgarrador, donde asumiendo nuestras limitaciones como especie, se obtiene una cierta libertad en relación con el flujo del devenir comprendido y configurado actualmente tan sólo como un juego de felicidades constantes, pero ¿no es acaso esta manera de relacionarnos la mayor negación de nuestra tensión humana con el sufrimiento y nuestra vinculación con el mundo? ¿acaso el pensar no requiere asimilar el barrancoso abismo de que cada experiencia, cada sensación, cada deseo de permanencia pasa y pasa?
Pues si se busca un pensar que supere esta era, quizás sea necesario como primer movimiento dejar de sostenerse en las meras abstracciones y abrirse a estar en el abismo, donde se poetice el lenguaje inspirado por los sentidos y la naturaleza, entendidos en sus más extensas complejidades y llanuras. Sería así, un peregrinar en la penumbra, un pensar de oscura luz, que permanentemente colisiona y visualiza la desesperanza y la intemperie que nos constituye en la historia del universo. El riesgo de vivir en la inseguridad como una estética disonante, nos habilita la comprensión del existir y sus devenires en un ámbito del más propio extrañamiento, siendo un flujo craquelado que nos impacta como olas a las rocas, donde se genera una forma de ser que si bien alberga un peligro que confronta las más estructuradas comodidades, justamente es en dicha situación donde el estremecimiento derrumba o impulsa, pues ¿qué es de la vida sin el vértigo de navegar en la tempestad?


Bastian Pezzopane

Poemas de Iryna Tsilyk | Ірина Цілик, traducidos por Bastian Pezzopane

Poemas de la poeta y cineasta ucraniana Iryna Tsilyk | Ірина Цілик, traducidos del ucraniano al español, por el traductor chileno Bastian Pe...